DMIF II – Directiva de los Mercados de Instrumentos Financieros II


1. En qué consiste DMIF II?

La Directiva sobre los mercados de instrumentos financieros, conocida comúnmente por DMIF II, se basa en la Directiva comunitaria n ° 2014/65 / CE, de 15 de mayo de 2014, por la que se refunde la anterior Directiva 2004/39 / CE (DMIF) relativa a los mercados de instrumentos financieros. Este instrumento legal de origen comunitario entró en vigor el día del 3 de enero de 2018 y refleja cambios en las personas y entidades que actúan en los mercados financieros. 

Las directrices esenciales tienen como objetivos principales: en primer lugar, reforzar la protección de los inversores en la contratación de servicios de inversión y, en segundo lugar, aumentar la transparencia y la calidad del funcionamiento del mercado financiero. 

En vista de las directrices mencionadas, se señalan como principales cambios los refuerzos de los deberes de los intermediarios financieros y los cambios en las normas de comercialización de instrumentos financieros, en particular:

  • Reforzar el nivel de protección de los clientes, especialmente los pequeños inversores, mediante requisitos adicionales en la información que debe recoger de los clientes para su respectiva clasificación y evaluación de su adecuación para el movimiento de los instrumentos financieros o de los servicios de inversión, de modo que mejor se adecuen al perfil del cliente. La DMIF II hace la distinción entre productos complejos y no complejos, definición del mercado objetivo y determinada información sobre los productos y los avisos de riesgo correspondientes.
  • Se siguen cumpliendo los requisitos de organización y control y las normas de conducta que deben ser observadas por los intermediarios financieros, con el fin de garantizar que su actuación esté orientada hacia la obtención de los mejores resultados posibles para sus clientes. Asimismo, se refuerzan las reglas concernientes a la prevención de conflictos de interés y de la salvaguarda de los bienes de los clientes.
  • En el contexto de protección de los clientes, se han emitido nuevos requisitos relativos al mantenimiento de todas las comunicaciones entre los clientes y los intermediarios financieros, y por tanto la grabación y registro de las comunicaciones debe ser conservada de acuerdo con los requisitos de la nueva normativa.
  • Con el fin de seguir manteniendo una base reglamentaria común y homogénea de servicios financieros en todos los Estados que componen la Unión Europea, con una amplia cooperación entre las diversas entidades que ejercen la actividad de supervisión, se han emitido nuevas normas para la creación, y el seguimiento de los instrumentos financieros. Por ejemplo, se requiere el deber de definir un mercado objetivo para los instrumentos financieros que el intermediario financiero distribuya o produzca.
  • Existen nuevos requisitos relativos al servicio de Asesoramiento Financiero y de la Gestión de Carteras. En cuanto al servicio de Asesoramiento, DIF Broker Sociedad Financiera de Corretagem S.A., prestan este servicio de Asesoramiento Financiero no Independiente.

2. Clasificación de los clientes en virtud de la Directiva de los Mercados de Instrumentos Financieros II (DMIF II)

Como se mencionó anteriormente, uno de los principales objetivos de la nueva Directiva, DMIF II, sigue siendo la protección de los inversores. En lo relativo a este aspecto, DMIF II fija diferentes niveles de protección y de trato en la prestación de servicios de inversión, según las características presentadas por cada cliente.

De acuerdo con la DMIF II, las entidades que ejercen la actividad de intermediación financiera están obligadas a clasificar a sus clientes según una matriz que incluye tres categorías decisivas: No profesional, profesional y contrapartes elegibles.

La implicación de estas clasificaciones se reflejará en el nivel de protección al inversor. En ese sentido el nivel de protección será mayor cuanto menor sean los diferentes niveles de conocimiento y de experiencia de cada cliente relativo a los mercados y los instrumentos financieros. En el fondo, la capacidad para asumir y soportar los riesgos derivados de decisiones de inversión que tome el Cliente, variará de acuerdo con el perfil de cada cliente, por lo que es necesario y ajustar ese grado de protección base a la evaluación de los conocimientos y experiencia.

En este ámbito, DIF Broker realiza una clasificación adecuada de sus clientes, comunicándoles la categoría que les corresponde y las implicaciones de la misma. Por norma general, los clientes serán clasificados siempre como no profesionales (minoristas).

A continuación, encontrará información sobre las implicaciones y derechos derivados de dicha clasificación, así como de las condiciones necesarias para solicitar una modificación de la categoría que se le asignó inicialmente.

2.1. Cliente No Profesional

En esta categoría, todos los clientes (particulares y empresas) no reúnen los requisitos que caracterizan a las categorías posteriormente definidas.

En cuanto a esta categoría de Clientes, DMIF II considera que se trata de Clientes que poseen conocimientos limitados en relación a instrumentos financieros, lo que justifica la atribución de un grado de protección sustancialmente más elevado a estos Clientes.

En este ámbito, hay que hacer referencia al hecho de que DMIFII, exige para este conjunto de Clientes, la celebración, en la forma escrita, de un Contrato de Intermediación Financiera que defina el ámbito de la relación iniciada entre la entidad que ejerce una actividad de intermediación financiera y su cliente, además de la descripción de los derechos y deberes de ambas partes.

En la actualidad, cualquier cliente que tenga una cuenta con instrumentos financieros y / o que se preste servicios de gestión de carteras o de inversión, será clasificado por defecto por DIF Broker, como cliente no profesional. Sin embargo, constituirá una excepción a lo dispuesto, la circunstancia de que el Cliente solicite su calificación como Cliente Profesional, demostrada a tal efecto la verificación de los requisitos necesarios para ser reclasificado.

2.2. Cliente Profesional

De acuerdo con la presente Directiva, forman parte de esta categoría entidades que prestan servicios de inversión, entidades que ejercen actividades de inversión o grandes empresas, siempre que éstas, de acuerdo con sus últimas cuentas individuales, cumplan dos de los siguientes criterios: 

  • Situación neta de 2 millones de euros; 
  • Activo total de 20 millones de euros; 
  • Volumen de negocios neto de 40 millones de euros. Según las orientaciones consagradas en esta Directiva, estos clientes, por el hecho de disponer del nivel necesario de experiencia, de conocimientos y de competencia para la toma de decisiones de inversión y la ponderación adecuada en relación con los riesgos que dichas decisiones acarrean, acaban por beneficiarse de un nivel de protección menor en comparación con los clientes no profesionales.

Además, la definición de los Clientes Profesionales se refiere a personas mayores de edad, pueden seguir siendo Clientes Profesionales aquellos que soliciten, como excepción, siempre que demuestren el cumplimiento de los siguientes tres criterios establecidos en la ley y que sintéticamente serían: a) ha efectuado transacciones con un volumen significativo en los mercados y con una frecuencia de 10 transacciones por trimestre durante los últimos cuatro trimestres; b) tener una dimensión de la cartera de instrumentos financieros superior a los EUR 500.000, definida como depósitos en metálico e instrumentos financieros; c) el cliente haya ocupado o ocupar un cargo profesional al menos un año en el sector financiero que exija conocimiento de las transacciones o servicios previstos.

2.3. Contraparte Elegible

DMIF define como contrapartes elegibles a las entidades dotadas de amplios conocimientos en materia de mercados financieros y de sus productos que se comercializan en dichos mercados y, por lo tanto, a la categoría con menor nivel de protección. Se incluyen en esta categoría las siguientes entidades: 

  1. Instituciones de Crédito; 
  2. Sociedades de Inversión; 
  3. Empresas de seguros; 
  4. Fondos de Pensiones y las respectivas Sociedades Gestoras; 
  5. Otras instituciones financieras autorizadas; 
  6. Gobiernos nacionales y servicios correspondientes

2.4. Alteraciones sobre la clasificación atribuida a los Clientes

DMIF II confiere a los clientes de entidades de intermediación financiera la posibilidad de solicitar, mediante un procedimiento formal, una modificación en cuanto a la categoría en que hayan sido insertados, en virtud de la clasificación que les haya sido asignada por la entidad de intermediación financiera. 

En este punto, hay dos notas que matizar. 

Por un lado, los cambios de categoría que impliquen un aumento del nivel de protección conferido al Cliente no estarán, en principio, condicionados a la verificación de cualesquiera requisitos. Las modificaciones de categoría que acarreen una disminución del grado de protección dispensada al Cliente estarán sujetas al cumplimiento de estrictos requisitos. 

Por otro lado, cualquier cambio de categoría dependerá de la firma por parte del Cliente de un formulario específico a tal efecto. En vista de lo anterior, es posible afirmar que en las situaciones en que la alteración pretendida por el Cliente se traduzca en un pasaje de Contraparte Elegible para Cliente Profesional o en un pasaje de Cliente Profesional para Cliente no Profesional, esa alteración no estará, a la salida, sujeta a la verificación de cualquier requisito específico. Del mismo modo, es posible afirmar que cuando el cambio deseado y solicitado por el Cliente involucra el paso del mismo de Cliente no Profesional al Cliente Profesional, tendrán que verificarse al menos dos de los siguientes supuestos:

  • Que el Cliente haya efectuado operaciones con un volumen significativo en el mercado de referencia, con una frecuencia media de diez operaciones por trimestre durante el último año;
  • Que el Cliente disponga de una cartera de instrumentos financieros, incluyendo depósitos en efectivo, que exceda de 500.000,00 €;
  • Que el Cliente ejerza o haya ejercido funciones en el sector financiero durante al menos un año en un cargo que requiera conocimientos de los servicios o transacciones financieras en cuestión.

3. Conocimiento de los Clientes 

DMIF II, en lo que se refiere a los Clientes, sigue adoptando el principio KYC ("Know Your Client"), según el cual la entidad de intermediación financiera deberá solicitar al Cliente información sobre sus conocimientos y experiencia y situación financiera en materia de inversión en lo que se refiere al tipo de servicios, operaciones e instrumentos financieros con los que se encuentra familiarizado. También la naturaleza, el volumen y la frecuencia de las operaciones realizadas en los mercados financieros, así como el nivel de cualificación de la actividad profesional desarrollada por el Cliente, deben ser clarificadas.
En resumen, DMIF II requiere la recogida y evaluación de algunos aspectos de información relativos a los Clientes que permita asegurar una correcta adecuación entre los productos y servicios ofrecidos por la entidad de intermediación financiera, y las necesidades y objetivos del Cliente. 

Uno de los rasgos característicos de DMIF II con el propósito de protección a los clientes, sigue siendo distinción entre servicios de simple ejecución y otros servicios financieros. Cada servicio se requerirá una evaluación previa, pero variará dependiendo de si se trata de servicios de Intermediación Financiera (Corretaje) o cuando se trate de servicios como la Gestión de Carteras y, con la nueva incorporación de esta nueva Directiva, en los servicios de Asesoramiento Financiero.

En cuanto a servicios de Intermediación Financiera (Corretaje), su acceso está condicionado a una evaluación de las características del cliente para asegurar que el servicio y / o el producto es conveniente en lo que se refiere a las necesidades del Cliente y que el servicio / producto en cuestión es también conveniente en cuanto al grado de conocimientos y experiencia demostrados por el Cliente.

En el caso de los servicios de Gestión de Carteras y de Asesoramiento Financiero, es necesario además de la evaluación de los conocimientos y experiencia, una evaluación de la situación financiera del cliente para determinar si el servicio / producto es idóneo para su situación financiera y sus objetivos inversión como se detallará más adelante.

En este marco, DIF Broker desarrolló dos cuestionarios, el test de conveniencia para el servicio de corretaje y el test de idoneidad para los servicios de asesoramiento financiero no independiente y de gestión de carteras discrecional.

Cabe señalar también que la información recogida por DIF Broker en este ámbito, se utiliza exclusivamente en la evaluación aludida anteriormente, para la mejor protección de los clientes. Estos test se actualizan en función del servicio de que se trate, cumpliendo así con la normativa vigente.

4. Test de Conveniencia 

Se trata de un cuestionario que el Cliente debe cumplimentar, previo a la contratación del servicio de Corretaje, que se traduce en la recepción transmisión y ejecución, de órdenes. Este cuestionario se basa esencialmente en la recogida de información sobre el conocimiento y la experiencia del potencial cliente en los mercados financieros y en relación con los instrumentos financieros ofrecidos por la entidad de intermediación financiera. Del resultado de esta prueba, se determinará si ciertos productos son convenientes o no convenientes para el cliente. En caso de que el cliente desee operar con productos para los que DIF Broker considere no convenientes, se le informará de los riesgos en que incurre mediante un Disclaimer en su plataforma de negociación antes de las operaciones no convenientes.

5. Test de Idoneidad 

Consiste en un cuestionario realizado en el ámbito de la prestación de servicios de Gestión de Carteras y de Asesoramiento Financiero, que exige otro tipo de recogida de información a los potenciales Clientes. Por tanto, para determinar el perfil de inversión en el marco de estos servicios, además de los conocimientos y experiencia en materia de inversión, se evaluará su situación financiera, sus objetivos de inversión, incluida la capacidad de soportar pérdidas y su tolerancia al riesgo, para determinar si el producto o servicio de inversión es idóneo o no al Cliente. En ningún caso, DIF Broker ofrecerá carteras que no se adecúen a la idoneidad resultante del mencionado test. Este test se actualizará de forma periódica.

6. Asesoramiento Financiero

DMIF II exige específicamente que las entidades financieras informen sobre el ámbito en que ofrecen la prestación de este servicio de Asesoramiento Financiero. Como ya se indicó, DIF Broker presta el servicio de Asesoramiento Financiero No Independiente. Requisto previo a la prestacion de este servicio, es que el cliente cumplimente el test de idoneidad, en función de cuyo resultado, se realizará el Asesoramiento dentro de la esfera de idoneidad del Cliente.

7. Información puesta a disposición de los Clientes.

En concordancia con la nueva regulación que exige poner a disposición cierta información a los clientes, DIF Broker pone a su disposición, los Documentos de Información Fundamental "DIF" (o "KID" - Key Information Document) con base en los Paquetes de Inversión de Retail y de Productos de Inversión con base en seguros o "PRIIP" - Packaged Retail and Insurance-based Investment Products - y que disponibles en la web a un click del Inicio/Menú.

Además, se encuentra también disponible en la plataforma de negociación de DIF Broker. Cada documento KID, permite al inversor conocer las características del producto que considera transacción antes de la contratación del mismo. Estos documentos de una manera sencilla, incluyen información esencial relativa a cada tipo de instrumento, y en cada documento, el inversor podrá conocer: la naturaleza, las características, el perfil de riesgo involucrados en cada producto, y por tanto las posibles posibilidades de pérdida de capital, los costes implicados, y otra información relevante.

El cliente, tendrá que leer previamente el KID, referente a los productos financieros complejos que desea transacción.

DMIF II como se ha mencionado, refuerza la información pre-contractual y post-contractual que debe ofrecerse a los clientes sobre los productos y servicios, que además de lo mencionado anteriormente, incluye la puesta a disposición de información referente a los costes y comisiones.

8. Información relativa a la Política de Ejecución con las Mejores Condiciones (Best Execution)

DMIF II exige a las entidades que prestan servicios de recepción, de transmisión y ejecución de órdenes, el establecimiento de medidas que permitan obtener el mejor resultado posible para sus Clientes. En cuanto al ámbito de aplicación, esta política se aplicará solamente a clientes Minoristas (No Profesionales) y Profesionales, y no a clientes clasificados como Contrapartes Elegibles.

Como receptor y transmisor ​​de órdenes, y en el mejor interés para el Cliente, DIF se compromete, para obtener la mejor ejecución, de acuerdo con los criterios y factores que considera relevantes como, por ejemplo: precio, coste rápido en la ejecución, volumen, naturaleza del orden, entre otras, que sean pertinentes para la ejecución.

La importancia de los factores pertinentes antes mencionados puede verse afectada por la clasificación del cliente (tanto profesional como minorista), el tamaño y el tipo de orden, las características de cada uno de los instrumentos financieros, disponibilidad, liquidez y características de las estructuras o plataformas de negociación de los instrumentos para los que se transmiten las órdenes para su ejecución. Por tanto, con el propósito del mejor resultado posible, DIF Broker puede no considerar, en determinadas situaciones, que algunos factores pueden ser más relevantes que otros. Sin embargo, DIF Broker considerará para recibir y transmitir las órdenes, la clasificación resultante de la evaluación de los conocimientos y experiencia de sus clientes, el tipo de servicio contratado y el perfil del cliente.

Es importante informar que, DIF Broker no ejecuta órdenes directamente, sólo recibe y transmite a las plataformas de negociación, mantenidas por intermediarios financieros regulados que dispongan de una política de ejecución de órdenes propia y que sea compatible con la política de la empresa y con la DMIF II. 

En este contexto, el principal intermediario para el envío de las órdenes para su ejecución es el Saxo Bank A / S, contraparte evaluado por DIF Broker en el marco del conocimiento de las contrapartes. Su política de mejor ejecución se puede leer aquí: "Saxo Bank A / S Best Execution". Dentro de esta política, se mencionan estructuras de negociación, o "Execution Venues", que pueden incluir: mercados regulados, sistemas de negociación multilateral (SMN), internalizadores sistemáticos ("SI"); otros proveedores y liquidez, y entidades que no pueden pertenecer al Espacio Económico Europeo (EEE).

Cuando el cliente da instrucciones específicas a DIF Broker, estas instrucciones se superpondrán a la Política de Ejecución de Órdenes definida aquí, y por tanto DIF Broker transmitirá la misma tal y como fue recibida. Si con las especificaciones del Cliente, no son posibles de ejecutar, DIF Broker informará al cliente de la imposibilidad de ejecutar la orden.

En lo que se refiere a los instrumentos financieros y los canales para la recepción y transmisión de órdenes, la presente política se aplica a todos los tipos e instrumentos financieros identificados en este documento. Se aplicará independientemente del canal a través del cual la orden sea transmitida a DIF Broker, siempre que estén establecidos en las condiciones contractuales acordadas con el Cliente.
Conforme a lo anterior, DIF Broker transmitirá las órdenes recibidas de clientes a otros intermediarios financieros para su ejecución, principalmente, pero no en exclusiva para las contrapartes establecidas en el contrato con el cliente, principalmente Saxo Bank AS en lo que se refiere a todos los instrumentos financieros y Banco Inversis para los fondos de inversión. Estos intermediarios tienen políticas de política de ejecución que son compatibles con la defensa del mejor interés del cliente y se ajustan a DMIF II.

9. Información relativa a la Política sobre Conflicto de Intereses.

La Política de Intereses de DIF Broker tiene como finalidad, de acuerdo a su “Manual Interno de Procedimientos”, establecer los mecanismos que permitan prevenir de forma efectiva cualquier Conflicto de Intereses. Esta Política, está disponible para consulta a petición del Cliente y establece detalladamente los principios de actuación de DIF Broker en este ámbito.

Como Sociedad Financiera de Corretaje, DIF Broker actúa como mandatario del Cliente, de modo que los potenciales conflictos de intereses relativos a la prestación de servicios de inversión o escenarios donde potencialmente puedan surgir intereses de interés, sólo se podrían plantear si la contraparte de las operaciones del Cliente fuese DIF Broker. Adicionalmente, pudieran existir intereses autónomos con los trabajadores, directivos, administradores, agentes vinculados o entidades subcontratadas, que revelen un Conflicto de Interés.

Las situaciones de conflicto de intereses son susceptibles de poner en riesgo la imparcialidad y / o independencia de la actuación de DIF Broker, por lo que constituye una prioridad la definición de procedimientos con el fin de identificar, prevenir y mitigar este tipo de situaciones de acuerdo con las reglas legales y reglamentarios aplicables.

DIF Broker no tiene cartera propia activa, ni actúa como contraparte de las operaciones de los Clientes, por lo que los eventuales intereses de interés de esta naturaleza no se plantean en la prestación de servicios de inversión.

DIF Broker aprobó una Política de Conflicto de Interés que tiene como principios generales de conducta, actuar con honestidad, imparcialidad y profesionalismo, siempre en el mejor interés de los clientes. En este sentido, el sistema de negociación electrónico a disposición del cliente garantiza un trato equitativo en la negociación de instrumentos financieros.

DIF Broker siempre dará preferencia a los intereses de sus Clientes ante sus intereses propios, los intereses de las empresas de las que DIF Broker tienen un control de grupo financiero, o los intereses de los titulares de los órganos sociales y colaboradores.

Los colaboradores de DIF Broker que ejerzan su actividad en áreas que impliquen conflictos de intereses, actuarán con el grado de independencia adecuado y cuando, debido al tamaño de la organización no puedan ser totalmente independientes, DIF Broker aplicará las medidas necesarias de control a efectos de mitigar el impacto de una posible situación generadora de conflicto.

10.  Salvaguarda de Activos de los Clientes 

La salvaguarda de activos tiene como objetivo que instituciones como DIF Broker, que ofrece determinados servicios, garanticen una clara distinción entre los bienes propios pertenecientes a su patrimonio y los bienes pertenecientes al patrimonio de cada uno de sus clientes, es decir, la segregación patrimonial conforme a la normativa vigente.

DIF Broker en el cumplimiento de esta segregación, cuenta con procedimientos, herramientas y controles que permiten asegurar esta distinción para que en caso de insolvencia, recuperación de la empresa o saneamiento, no tenga efectos sobre el patrimonio de sus clientes. 

El Intermediario financiero no puede, en su interés o en interés de terceros, disponer de instrumentos financieros de sus clientes o ejercer los derechos a ellos inherentes, salvo acuerdo de los titulares. De la misma forma, las empresas de inversión no pueden utilizar en su interés o en interés de terceros del dinero recibido de clientes. 

De acuerdo con la normativa vigente, el intermediario financiero debe cumplir con determinados deberes:

  1. Conservar los registros contables necesarios en cualquier momento y de manera inmediata, distinguiendo los bienes pertenecientes al patrimonio de los clientes de los individualmente de los pertenecientes al patrimonio de cualquier otro cliente, así como de los bienes pertenecientes a su propio patrimonio;
  2. Mantener los registros y las cuentas organizadas para garantizar su exactitud y, en particular, su correspondencia con los instrumentos financieros y el dinero de los clientes;
  3. Realizar, con la frecuencia necesaria y, como mínimo, con una periodicidad mensual, reconciliaciones entre los registros de sus cuentas internas de clientes y las cuentas abiertas de terceros, para el depósito o registro de bienes de dichos clientes;
  4. Adoptar las medidas necesarias para garantizar que cualquier instrumento financiero de los clientes, depositados o registrados en un tercero, sea identificable por separado de los instrumentos financieros pertenecientes al intermediario financiero, a través de cuentas abiertas en nombre de los clientes o en nombre del intermediario financiero con mención de ser cuentas de clientes, o a través de medidas equivalentes que garanticen el mismo nivel de protección;
  5. Tomar las medidas necesarias para garantizar que el dinero de los clientes permanece en una cuenta o en cuentas identificadas por separado frente a cualquier cuenta utilizada, del intermediario financiero; y
  6. Adoptar disposiciones organizativas para minimizar el riesgo de pérdida o de disminución del valor de los activos de los clientes o de los derechos relativos a dichos activos, como consecuencia de la utilización abusiva de los activos, fraude, mala gestión, mantenimiento de registros inadecuados o negligencia.

Por otro lado, y en cumplimiento de la normativa, cuando el intermediario financiero que desee registrar o depositar instrumentos financieros de clientes, en una o más cuentas abiertas en un tercero, deberá:

  1. Observar los deberes de diligencia debida y emplear altos estándares de diligencia profesional en la selección, el nombramiento y la evaluación periódica del tercero, teniendo en cuenta su capacidad técnica y su reputación en el mercado; y
  2. Ponderar los requisitos legales o reglamentarios y las prácticas de mercado relativas a la posesión, el registro y el depósito de instrumentos financieros por dichos terceros, que puedan afectar negativamente a los derechos de los clientes.

DIF Broker considera que cumple con los requisitos definidos para la Salvaguarda de Activos y que ha implementado procedimientos necesarios para garantizar la clara separación y segregación entre aquellos bienes pertenecientes a Clientes de aquellos pertenecientes a su patrimonio, identificando individualmente los bienes pertenecientes a cada uno de sus clientes.

DIF Broker, Sociedade Financeira de Corretagem S.A., es auditada anualmente por una entidad externa que emite un dictamen sobre los procedimientos y medidas adoptadas en el marco de las disposiciones reglamentarias reactivas a la salvaguardia de activos. Este dictamen e informe, en cumplimiento con el art. 306 d CMV, es anualmente sometido a la CMVM - Comisión de Mercado de Valores Mobiliarios. DIF Broker es miembro del Sistema de Indemnización al Inversor (SII), que es una persona colectiva de derecho público, creada por el Decreto Ley nº 222/99, de 22 de junio, y modificado por el Decreto Ley nº 252 / 2003 de octubre, con el objetivo de proteger a los inversores, en caso de quiebra de los intermediarios financieros autorizados para actuar en Portugal. De esta forma permite reembolsar o restituir a los inversores, el dinero o los instrumentos financieros que les pertenecen, garantizando la cobertura de los importes debidos a los inversores, relativos a instrumentos financieros y el dinero destinado expresamente a su compra. Los clientes de la Sucursal Española, están adheridos a este sistema de protección portugués, junto a la casa matriz.

El SII garantiza el reembolso hasta el límite de 25.000 euros por cada Inversor. Puede consultar información adicional sobre el SII en: http://www.cmvm.pt/pt/AreadoInvestidor/SistemaDeIndemnizacaoAosInvestidores/Pages/default.aspx
Para más información deberá leer la información precontractual disponible en la web.